Una medida clave para reforzar la sostenibilidad del sistema de pensiones y redistribuir las cargas sociales que ya ha recaudado más de 177 millones en su primer semestre de aplicación.

Desde enero de 2025, los trabajadores con salarios que superan la base máxima de cotización (fijada este año 2025 en 4.909,50 euros mensuales o 59.094 euros anuales), deben abonar una nueva contribución: La cuota de solidaridad. Esta medida, recogida en el artículo 19 bis de la Ley General de la Seguridad Social y recuperada tras el Real Decreto-Ley 1/2025, supone un cambio importante en el panorama laboral y empresarial, ya que amplía las obligaciones contributivas tanto de empleados como de compañías.

En sus primeros seis meses de aplicación, la cuota de solidaridad ya ha recaudado 177,23 millones de euros, lo que representa un 44 % de la previsión anual de 400 millones del Ministerio de Seguridad Social.

SOLO PARA LOS QUE SUPERAN EL TECHO: CÓMO AFECTA LA CUOTA DE SOLIDARIDAD

La cuota de solidaridad es una cotización adicional de carácter redistributivo que grava únicamente la parte del salario que excede la base máxima de cotización. No genera derechos adicionales en prestaciones, lo que significa que no incrementa la pensión futura del trabajador que la abona.

La cuota se aplica a los trabajadores incluidos en el Régimen General de la Seguridad Social y al personal asalariado del Régimen Especial de los Trabajadores del Mar, quedando excluidos los autónomos y el resto de regímenes especiales, como el RETA.

MEI VS. CUOTA DE SOLIDARIDAD: DOS CAMINOS PARA SOSTENER LAS PENSIONES

Aunque la cuota de solidaridad y el Mecanismo de Equidad Intergeneracional (MEI) persiguen ambos el objetivo de reforzar la sostenibilidad del sistema público de pensiones, funcionan de manera distinta.

El MEI, introducido en 2022 como parte de la reforma de pensiones, consiste en una cotización adicional que se aplica a todos los trabajadores, independientemente de su salario, con el fin de acumular fondos en el Fondo de Reserva de la Seguridad Social, la conocida “hucha de las pensiones” para garantizar el pago de pensiones a largo plazo, especialmente ante el envejecimiento de la población y la jubilación masiva de la generación del baby boom.

En 2025, el MEI tiene un tipo total del 0,80 %, que se reparte entre la empresa y el trabajador: La empresa aporta 0,67 % y el trabajador 0,13 %. Este porcentaje se incrementará progresivamente en los próximos años para fortalecer aún más la sostenibilidad del sistema, tema que se desarrollará en detalle en otro artículo de nuestro blog.

En cambio, la cuota de solidaridad solo afecta a quienes superan la base máxima de cotización, es decir, a los salarios más altos. Su objetivo no es acumular reservas, sino mejorar la recaudación actual de la Seguridad Social, ayudando a cubrir de inmediato los gastos presentes del sistema.

TRES TRAMOS, TRES NIVELES: ASÍ SE APLICAN LOS PORCENTAJES SOBRE TU SALARIO

La cuota de solidaridad no se aplica sobre todo el salario, sino solo sobre la parte que supera la base máxima de cotización, que en 2025 es de 4.909,50 € al mes. Imagina que la base máxima es como un “techo”: Hasta esa cantidad, se cotiza normalmente, y a partir de ahí empieza a aplicarse esta nueva cuota.

De este modo, el dinero que pasa de ese “techo” no se grava de golpe con un mismo porcentaje, sino de forma progresiva, es decir, a medida que se va superando la base máxima se aplican distintos tipos:

  1. Primer tramo (exceso de hasta un 10 % sobre la base máxima): paga un 0,92 %.
    • Ejemplo: si ganas 5.400 € al mes, tu exceso son 490 €. Como está dentro del primer 10 %, sobre esa parte se aplica el 0,92 %.
  2. Segundo tramo (entre el 10 % y el 50 % del exceso): paga un 1 %.
    • Ejemplo: si ganas 7.000 € al mes, el exceso son 2.090 €.
      • El primer 491 € (10 %) tributa al 0,92 %.
      • Los siguientes hasta 2.455 € (50 %) tributan al 1 %.
  3. Tercer tramo (lo que exceda más del 50 %): paga un 1,17 %.
    • Ejemplo: si ganas 10.000 € al mes, tu exceso son 5.090 €.
      • Los primeros 491 € al 0,92 %.
      • Los siguientes 1.964 € al 1 %.
      • Lo que supere 2.455 € (en este caso 2.635 €) al 1,17 %.

Este sistema de tramos no se mantiene fijo: los porcentajes de cotización irán aumentando de manera gradual cada año hasta 2045. Para entonces, los tipos alcanzarán 5,5 % en el primer tramo, 6 % en el segundo y 7 % en el tercero. Esto significa que, con el tiempo, quienes perciban salarios altos pagarán una cuota de solidaridad cada vez mayor sobre el exceso de sus ingresos, reforzando de forma progresiva la financiación del sistema de pensiones.

NO ES SOLO TU BOLSILLO: ASÍ SE REPARTE EL COSTE ENTRE EMPRESA Y TRABAJADOR

La cuota de solidaridad no la paga solo el trabajador, sino que se reparte entre empresa y empleado siguiendo la misma proporción que la cotización por contingencias comunes: la empresa asume el 83,33 % del importe y el trabajador el 16,67 %. Este reparto se mantiene en los tres tramos de cotización, garantizando que la mayor parte del coste recaiga sobre la compañía.

MÁS ALLÁ DEL SUELDO: CÓMO REPERCUTE EN EMPRESAS Y PRESUPUESTOS

En sus primeros seis meses de aplicación, la cuota de solidaridad ya ha recaudado 177,23 millones de euros, lo que representa un 44 % de la previsión anual de 400 millones del Ministerio de Seguridad Social.

El grueso de la carga lo soportan las empresas, lo que obliga a los CFO y responsables de recursos humanos a revisar presupuestos, optimizar nóminas y anticipar el impacto a medio y largo plazo. De hecho, los analistas estiman que el sobrecoste empresarial podría alcanzar hasta un 8 % adicional en 2045 para los salarios más altos.

CONCLUSIÓN: UN CAMBIO ESTRUCTURAL PARA PROTEGER LAS PENSIONES DEL FUTURO

La cuota de solidaridad representa mucho más que un simple ajuste en las cotizaciones: es un cambio estructural que refleja la necesidad de adaptar nuestro sistema de pensiones a los retos demográficos y económicos del siglo XXI. Frente al envejecimiento de la población y la jubilación masiva de la generación del baby boom, España refuerza así la sostenibilidad del sistema, equilibrando de manera más justa la carga entre quienes perciben salarios altos y el conjunto de la sociedad.

Para los trabajadores, supone un ajuste directo en el salario neto cuando se superan ciertos umbrales, recordando que la solidaridad también tiene un coste individual. Para las empresas, especialmente aquellas con plantillas de sueldos elevados, obliga a repensar la gestión de costes laborales y a anticipar decisiones estratégicas a medio y largo plazo.

A medio plazo, junto al MEI y al incremento progresivo de las bases máximas, esta medida apunta a consolidar un modelo de pensiones más sólido y equitativo. Sin embargo, habrá que ver si estas herramientas son suficientes para afrontar los desafíos futuros. La cuota de solidaridad refuerza el sistema hoy, pero la sostenibilidad de las pensiones dependerá también de la evolución demográfica, económica y laboral en las próximas décadas, dejando abierta la necesidad de ajustes adicionales si fuese necesario.

¡No te pierdas las novedades!

¡No hacemos spam! Lee nuestra política de privacidad para obtener más información.


Una respuesta a «La cuota de solidaridad 2025: así funciona la nueva cotización para los salarios más altos en España»

  1. Avatar de
    Anónimo

    ¡Ya tocaba! Los que más ganan, que aporten más para las pensiones, que al final son los que más pueden.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *