La Ley de Bienestar Animal obliga a garantizar la salud de los animales, pero el Estatuto de los Trabajadores no contempla permisos laborales por este motivo. Mientras tanto, algunas empresas ya están reconociendo este derecho. ¿Estamos ante el inicio de un cambio legal?

Cuidar a tu mascota: ¿derecho laboral o acto de rebeldía justificada?

El número de hogares con mascotas en España no ha dejado de crecer: más del 40 % de los hogares conviven con al menos un animal de compañía. En total, hay más de 29 millones de mascotas registradas, lo que convierte su cuidado en una cuestión de interés colectivo. Sin embargo, cuando un perro enferma o un gato necesita una intervención quirúrgica, ¿qué puede hacer el trabajador que no tiene con quién dejarlo ni opción de teletrabajo? ¿Puede faltar al trabajo para atenderlo?

Esta semana, el debate ha saltado a los principales medios de comunicación gracias a la fundadora de Patitas&Co, Claudia Cañellas, quien ha participado en diversos programas de televisión para explicar por qué su empresa ha decidido otorgar tres días de permiso retribuido por el fallecimiento de una mascota.

Sus declaraciones (o más bien las respuestas y comentarios de los colaboradores, ya que apenas pudo explicarse), se han viralizado en redes sociales, generando una enorme repercusión y abriendo un debate nacional sobre la necesidad de actualizar la legislación laboral para reconocer el vínculo emocional entre humanos y animales.

¿Hay algún permiso legal para cuidar a un animal de compañía?

No, actualmente no existe ningún permiso específico recogido en el Estatuto de los Trabajadores que permita a una persona trabajadora ausentarse por el cuidado de su mascota, ni siquiera en situaciones urgentes o críticas de salud del animal. Aunque el Estatuto fue actualizado recientemente para incluir el derecho a ausentarse por causa de fuerza mayor, este permiso se limita exclusivamente a motivos familiares urgentes relacionados con parientes o personas convivientes, por lo que no puede aplicarse a los animales de compañía.

Esto significa que, legalmente, faltar al trabajo por ese motivo puede suponer una sanción o incluso el despido.

Ahora bien, la ley no lo contempla, pero la sociedad lo exige cada vez más. Y algunas sentencias judiciales y políticas empresariales están empezando a abrir camino.

La sentencia que lo cambió todo (o casi)

Uno de los argumentos legales que más fuerza ha tomado en este debate es la sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña del 12 de noviembre de 2021, que declaró improcedente el despido de un trabajador que se ausentó un día para llevar a su perro al veterinario.

Es importante aclarar que esta sentencia no legitimó el derecho a faltar por una mascota, sino que consideró que un solo día de ausencia no justificaba el despido. En todo caso, el tribunal valoró que el trabajador actuó conforme a la legislación catalana de protección animal, lo que reforzó la percepción de que su ausencia estaba justificada en ese contexto.

Es decir, la clave fue la desproporción del despido, no la causa en sí, pero este fallo judicial se suma a un contexto legal que poco a poco parece querer avanzar en esa dirección.

La Ley de Bienestar Animal: obligaciones, pero sin permisos

Desde la entrada en vigor de la Ley 7/2023 de Bienestar Animal, los animales de compañía ya no son considerados «cosas», sino «seres sintientes», lo que implica una serie de obligaciones legales para sus dueños. Entre ellas, destaca la necesidad de garantizar su salud y bienestar (Artículo 24), bajo pena de multas que pueden alcanzar los 200.000 euros en caso de fallecimiento por negligencia.

Esto pone en una posición comprometida a muchos trabajadores: la ley les exige cuidar a sus mascotas, pero no les da facilidades para hacerlo. Es una contradicción legal que todavía no ha sido resuelta, aunque ya se vislumbran soluciones en el ámbito empresarial.

Algunas empresas ya se adelantan: del «Pawternity» a los permisos retribuidos

Aunque no exista una norma estatal que lo obligue, varias empresas han empezado a incluir permisos relacionados con el cuidado de animales en sus políticas internas. Como casos destacados en España, nos encontramos a Patitas&Co (la empresa que ha desencadenado este debate), que ofrece 3 días de permiso retribuido por el fallecimiento de una mascota. «No es un capricho«, explica su fundadora, Claudia Cañellas. «Es un derecho emocional que debe ser reconocido«.

Pero no es la única. La compañía de seguros para animales Santévet ya incluía dos días libres retribuidos por adopción y uno por fallecimiento del animal. Por su parte, Cegelec incorporó en su convenio un permiso de 8 horas al año para intervenciones quirúrgicas de mascotas, mientras que KiwokoPet otorga un día libre por la muerte del animal doméstico.

Incluso fuera del sector de los animales, algunas empresas tecnológicas han comenzado a ofrecer lo que ya se conoce como “pawternity leave” o permiso parental por mascota, una tendencia que también ha calado en compañías como Mast Pectcare, Brewdog, Mparticule o BitSol Solutions fuera de España.

Esta evolución dentro del ámbito empresarial no es una idea descabellada ni anecdótica, sino que responde a una realidad social cada vez más presente. Según un estudio reciente de la marca especializada Sanicat, el 70 % de los españoles considera que su empresa debería otorgar días libres por el fallecimiento de una mascota. Este porcentaje refleja claramente que no se trata de una simple moda o de una medida “pet friendly”, sino de una necesidad emocional y laboral compartida por la mayoría de la población.

Además, los perfiles más favorables a esta medida son las mujeres y los jóvenes entre 18 y 24 años, es decir, dos segmentos clave en el mercado laboral actual y futuro. Esto convierte el debate en una cuestión no solo ética, sino también estratégica para las empresas que deseen atraer y retener talento, especialmente entre las generaciones más sensibilizadas con el bienestar animal.

Pero entonces… ¿Qué puedes hacer si tu mascota enferma y necesitas ausentarte?

Hasta que haya una ley que reconozca este derecho, la recomendación principal es dialogar con tu empresa. Estos son algunos pasos que puedes seguir:

  1. Comunicar la urgencia de forma transparente.
  2. Solicitar un permiso por asuntos propios o negociar la recuperación de horas.
  3. Aportar justificante veterinario, si es posible.
  4. Revisar tu convenio colectivo, ya que algunos contemplan medidas flexibles.

En caso de sanción o despido, podrías reclamar judicialmente, especialmente si la ausencia fue breve y justificada. Las sentencias actuales no crean un derecho general, pero sí establecen precedentes que podrían ayudarte.

Conclusión: Un derecho emocional en camino hacia el reconocimiento legal

Este debate no va solo de legislación ni de productividad. Va de cómo queremos construir el futuro de nuestras relaciones laborales: más humanas, más empáticas y alineadas con la realidad social actual.

Reconocer el impacto que tiene el cuidado o la pérdida de una mascota no es un capricho, ni una moda pasajera, es entender que el bienestar emocional también forma parte del bienestar laboral. Y que la vida (con todo lo que conlleva) no se detiene al fichar.

El hecho de que muchas personas no puedan ni plantearse pedir un día libre ante una urgencia veterinaria o una pérdida significativa habla de una desconexión entre el marco legal y la vida real, pero también deja ver que algo está cambiando: en las conversaciones, en las empresas, en los tribunales… y en la conciencia colectiva. Hoy no existe un permiso legal. Pero el tema está encima de la mesa, y lo estará hasta que la ley mire a los animales (y a quienes los cuidan) con la misma seriedad que mira otros aspectos de la vida familiar. Porque al final, de lo que hablamos no es de perros o gatos, sino de afectos, responsabilidades y derechos humanos en evolución.

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4 respuestas a «¿Puedo faltar al trabajo para cuidar de mi mascota? El debate legal que está marcando tendencia en España»

  1. Avatar de
    Anónimo

    Como curranta con un perro y una gata, solo puedo decir: ya tocaba que esto se empezara a debatir en serio. Si la ley me obliga a cuidar de mis animales, ¿cómo no voy a poder faltar un día si están enfermos o si fallecen? No es un capricho, es una responsabilidad.
    Mis bichos son parte de mi familia. Si mi gato necesita una operación urgente o si mi perro está mal, no voy a dejarlo solo por miedo a que me echen del curro. ¿En serio vamos a seguir haciendo como que eso no importa?
    Me parece genial que algunas empresas ya estén dando pasos, porque esto no va de ser “pet friendly”, va de ser humanos. Así que sí, yo estoy totalmente a favor de que cuidar a nuestras mascotas también se reconozca como algo legítimo en el trabajo.

  2. Avatar de
    Anónimo

    Tengo perro y lo quiero un montón, pero sinceramente no creo que deban existir permisos laborales por esto. Entiendo el vínculo emocional y la responsabilidad que tenemos como dueños, pero ¿dónde ponemos el límite? ¿Si se me muere un pez también debería tener días libres? Creo que es un debate interesante, pero quizá la vía sea la flexibilidad horaria o el teletrabajo puntual, no abrir un nuevo tipo de permiso que puede acabar generando abusos.

  3. Avatar de
    Anónimo

    El tema está claro: si tienes una mascota que está enferma o, peor aún, fallece, es como si te estuvieran pidiendo que dejes de lado tus emociones. Y aunque la ley no te da un permiso para esto, ya hay algunas empresas que están cambiando las reglas, lo que está bastante bien. Pero, en general, debería ser algo reconocido por todos. Al final, es un tema emocional que afecta a mucha gente, no se trata solo de un animal, es un miembro de la familia.

  4. Avatar de
    Anónimo

    A mí está ley me parece de lo más necesaria yo tengo animales y si les pasara algo algún día, no me gustaría decidir entre mi puesto de trabajo y ellos, ya que sin pensarlo me quedaría con mis peques.

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